Mendoza es una excelente zona para practicar rafting en cualquiera de los cinco ríos de la provincia: Mendoza, Tunuyán, Atuel, Díamante y Grande.
Esta actividad consiste en descender ríos con caudales moderados en balsas neumáticas, con tres a cinco pasajeros y un encargado de dirigir la balsa.
Se puede practicar sin experiencia previa, ya que en el nivel y los circuitos para principiantes no tienen gran dificultad. Al contrario, ofrecen un trayecto lleno de diversión y emoción para aquellos que sólo tienen que saber nadar y a veces disfrutar de los chapuzones espectaculares e inesperados.
Como los deshielos se producen en el verano (diciembre a marzo), mientras dura esa estación del año el río Mendoza trae un gran caudal que va desde los 70 a 190 metros cúbicos por segundo y baja a 20 metros cúbicos en el invierno.
La excursión incluye el traslado desde Mendoza capital hasta la base en Potrerillos, donde nos darán todo el equipo previsto para esta actividad. Desde allí se trasladan al lugar de lanzamiento donde reciben una instrucción, previo entregarles el salvavidas y el casco. A partir de allí se disfrutará la emoción de la bajada entre los rápidos, conducido por un experto que les indicará todas las acciones a realizar, hasta arribar a la base.
Una vez finalizada la actividad, regresamos a la ciudad.